Teatro Oprimid@s


Si algo hemos aprendido de Freire y Boal es que actuando sobre nosotros y sobre nuestro tiempo podemos cambiar y mejorar nuestras condiciones de vida.

Si algo hemos aprendido de ellos es que no hay nada escrito, que todo está por escribir y que para hacerlo debemos de partir de donde estamos y de quienes somos para luchar por llegar adonde queremos estar y a quienes queremos ser.

Si algo seguimos aprendiendo de ellos es que todas las voces cuentan y que la educación y el teatro son unos medios apropiados para llegar a todas ellas, para incluirlas y para acompañarlas en el proceso de contar, de ser alguien y participar, en la vida sociocultural.

Xavier Úcar, prólogo del libro “De Freire a Boal”



 

Origen e inicios

El Teatro del Oprimido se configura como un movimiento mundial estético, no-violento, que busca la paz, pero no la pasividad, que trata de activar a la gente en un esfuerzo humanista, expresado por su propio nombre: teatro de, por y para el oprimido.

Consiste en crear un espacio de diálogo a través del Teatro en el que la gente se transforme en sujeto activo de su propia vida. La estrategia es tan simple como revolucionaria: tratar en una pieza de teatro las opresiones cotidianas que nos afectan y permitir la intervención de cualquier persona en calidad de espect-actor (observador que puede actuar y modificar la ficción teatral) para ensayar estrategias de cambio hacia una cultura de paz.



Y de este modo nació su principal herramienta, el Teatro-Foro, durante una sesión de teatro en la que Augusto Boal ensayaba la aplicación de la dramaturgia simultánea (el público sugería a las actrices y actores los cambios que realizar en la escena) y una mujer no estaba de acuerdo con la interpretación que la actriz hacía de sus palabras.

Desde esa intervención, el Teatro del Oprimido se define como instrumento para cambiar opresiones que producen dolor por actuaciones que producen paz, para respetar diferencias entre individuos y grupos, y para la inclusión de todos los seres humanos en el diálogo. Y se proyecta como herramienta para alcanzar la justicia económica y social, fundamento de una verdadera democracia.



Técnicas y herramientas de TO

Sin duda la herramienta de TO más conocida de todas es el Teatro Foro: Consiste en la representación de una pieza breve (máximo 30 min) de creación colectiva en la que los personajes oprimidos y opresores entran en conflicto de forma clara y directa en la defensa de sus deseos e intereses. En esta confrontación, el oprimido fracasa y el público es convidado por el curinga (artistas con función pedagógica) a entrar en escena, sustituir al protagonista (oprimido) y buscar alternativas para el problema planteado en la escena.



Pero el Teatro del Oprimido nació antes bajo la joven forma del Teatro Periódico, en el que se teatralizaban noticias analizando el verdadero contenido de la palabra escrita con el objetivo específico de tratar problemas locales.

Y antes de llegar al Teatro-Foro se ramificó en distintas experiencias, mostrándose, por ejemplo, como Teatro Invisible en Argentina, donde el espectador se vuelve protagonista de la acción sin asumir conscientemente este hecho.

En paralelo surgían técnicas y métodos de investigación teatral como el Teatro Imagen, que no hace uso de la palabra sino sólo del lenguaje corporal, utilizando el cuerpo para crear esculturas que transmitan opiniones y sensaciones.

Más adelante, ya en Europa, el Teatro del Oprimido se expandió y apareció el Arco Iris del Deseo, con el objeto de abordar cuestiones de orden psicológico, y construir la verdad de estos personajes y sus opresiones internas.

Por último, ya de vuelta en Brasil, el Teatro Legislativo nació para ayudar a que el deseo de la población analizado y sistematizado tras una experiencia teatral interactiva, se pudiera transformar en Ley.

CTO’s: el legado de Boal

Desde que Augusto Boal inició sus primeras experiencias de Teatro del Oprimido en América han transcurrido casi 50 años y este tiempo ha servido para que se difunda la herramienta por todo el mundo, contando hoy con una red internacional que lidera desde la India la ITOO (International Theatre of the Oppressed Organization) del CTO Jana Sanskriti, en cuya declaración de principios observamos la voluntad de continuar con la construcción de una red de colectivos que desarrollan técnicas de TO y de difundir la cultura de paz que históricamente ha promovido esta disciplina.

Con la firme voluntad de sumar esfuerzos en la gratificante tarea de crear un mundo más humano y dialogante, muchas iniciativas en innumerables países han originado los Centros de Teatro del Oprimido (CTO’s) que realizan montajes, promueven cursos, redactan manuales y generan intercambios enfocados al crecimiento y despliegue de las herramientas de TO.




Junto con el de la India destaca el CTO de Brasil en Río de Janeiro, que fundó Augusto Boal y que coordinó durante casi 20 años Bárbara Santos (fundadora de la red internacional Ma(g)dalenas). Actualmente, Bárbara es directora artística de Kuringa, el CTO de Berlín y referente europeo de TO.

A nivel nacional encontramos el CTO Pa’tothom en Barcelona desde el que se impulsan a través de herramientas de TO numerosas iniciativas sociales contra el racismo, los desahucios o las leyes mordaza entre otras.


El Teatro de las oprimidas hoy: La tercera generación de TO

En TOMA Teatro apostamos por dar voz a las Compañías de Teatro Social que en los últimos 10 años han tomado fuerza gracias al poder transformador de las herramientas de Teatro de las Oprimidas combinadas con diferentes prácticas teatrales, terapéuticas, políticas o sociales.

Así, colaboramos con compañías como SalamandrA Cía de Teatro Social, que investiga los espacios de encuentro con el Teatro Gestual y el Teatro Comunitario desde Sevilla; Theater for inclusion que mezcla técnicas de improvisación y Estética del Oprimido para reflexionar sobre la inclusión social desde Viena; y, ya en Madrid, Cross Border Project que investiga sobre el Teatro Documental y sus posibles combinaciones con el Teatro Foro, TR3S Social, que combina el trabajo teatral con la pedagogía sistémica y el trabajo de procesos con fines socioeducativos, La Rueda Teatro Social, que introduce técnicas interpretativas como el Teatro Encuentro y Colectivo Artístico Cactus que desarrolla la figura del curinga de manera colectiva.

Todas ellas, y muchas otras, representan de la mejor de las maneras posibles la potencialidad transformadora que tiene esta herramienta así como la progresiva transformación que ha vivido tras contrastarse con la práctica de la misma en este nuevo siglo.

Algunos valores del Teatro de las Oprimid@s en imágenes


LIBERACIÓN

 


TRANSFORMACIÓN
 
 


ACCIÓN DIRECTA



 ENCUENTRO